Los egresados de la Escuela Nacional de Agricultura, hoy Universidad Autónoma Chapingo (UACh), afiliados a la Asociación Nacional de Egresados de Chapingo A.C. (ANECh), reunidos en Congreso General, acordamos por unanimidad presentar a la Nación, a sus tres poderes de gobierno, a los partidos políticos, a los candidatos a la presidencia de la república y a la población en general, el siguiente

MANIFIESTO POR LA SEGURIDAD Y SOBERANÍA ALIMENTARIAS Y EL DESARROLLO RURAL INTEGRAL DE MÉXICO


Primero. Realizamos un diagnóstico a nivel nacional con la participación de nuestros asociados, en reuniones generales y grupales y a través de un foro virtual, revisando los resultados de las políticas públicas aplicadas durante los últimos 30 años; valorando el papel del Estado en la promoción del desarrollo rural, la participación de la sociedad civil organizada en la instrumentación de las políticas públicas y la pertinencia del mercado como el eje central para la asignación de los beneficios entre los diversos actores que inciden en el medio rural, y los efectos en la naturaleza (agua, tierra, flora y fauna). A partir de ello se plantearon alternativas de solución a la problemática identificada.

Segundo. La UACh, antes Escuela Nacional de Agricultura, con 164 años de vida, es la pionera y más grande e importante institución pública formadora de Ingenieros Agrónomos de México, con más de 50 mil profesionistas egresados activos. Ofrece 25 diferentes especialidades dentro de la Agronomía, lo que le otorga el status de la Universidad que ofrece la mayor y más completa gama de especialidades técnicas, sociales, económicas y ecológicas, relacionadas e indispensables para comprender y alcanzar el Desarrollo Rural Sustentable de todo el país. Se ubica entre las primeras diez Universidades del país por su calidad educativa y dado el porcentaje de alumnos provenientes de zonas marginadas e indígenas, su visión social queda así manifiesta. El 20% de sus alumnos actuales, provienen y hablan su lengua indígena, fundamental para apoyar a nuestras 68 etnias.

Tercero. Los egresados de Chapingo, afiliados y en proceso de afiliación a la ANECh, cuentan con la calidad profesional suficiente, para integrar y proponerle al país este Manifiesto y conciben al campo mexicano en su integralidad, no sólo en sus aspectos tecnológicos, sino también en sus implicaciones económicas, sociales, jurídicas, administrativas, presupuestales y de manejo sustentable de los recursos naturales del país.

Cuarto. El Manifiesto en comento, responde a la problemática y necesidades integrales de la población rural, así como a las fortalezas y oportunidades existentes, para incrementar los ingresos, las ganancias y las expectativas de vida digna de los productores y sus familias, de los indígenas, campesinos y empresarios, que abastecen el mercado nacional e internacional, en un marco de manejo sustentable de los recursos naturales, sin afectar ni destruir a nuestras etnias y sus culturas milenarias, ni a nuestros campesinos.

Quinto. En el marco teórico-conceptual, partimos de aquella corriente del pensamiento, que surge desde fines de la segunda guerra mundial, denominada “Escuela Estructuralista Latinoamericana del Desarrollo Económico y Social”, por integrar precisamente los elementos tecnológicos, económicos, sociales, históricos, jurídicos, administrativos y a los recursos naturales, para analizar y proponer acciones de desarrollo rural integral.

Los RETOS PRINCIPALES detectados del sector rural son:


1) Nos encontramos bajo un modelo de desarrollo rural nacional neoliberal dependiente, desde hace más de tres décadas de su aplicación, en el cual el papel del Estado está supeditado al mercado en el sector rural y la participación de la sociedad está individualizada y dispersa.
2) Existe una alta diversidad de tipos de productores, sistemas de producción, cultivos, ganadería, bosques, peces y moluscos, tecnologías, suelos, fuentes de agua, territorios y comunidades, y las políticas y programas públicos no están diferenciados.
3) Hay Pobreza Extrema y Hambre en amplias poblaciones rurales, fundamentalmente entre las familias campesinas e indígenas, sin estrategias de solución, sólo de contención.
4) Tenemos dependencia agroalimentaria, forestal, de insumos (incluye combustibles), maquinaria y equipo, de un solo país y con la consecuente vulnerabilidad para México.
5) Contamos con medianos y grandes productores y empresas agropecuarias de gran productividad y calidad de productos, lo que les permite exportar, pero canalizados fundamentalmente a un solo país, lo que le confiere también vulnerabilidad a México.
6) Tenemos un deterioro creciente de los Recursos Naturales: suelo, agua, flora y fauna.
7) Se realiza un uso excesivo de materiales tóxicos para el control de plagas, enfermedades de cultivos y de malezas, que intoxican nuestros suelos, ríos y lagunas y afectan a la salud humana.
8) Nuestra Educación Tecnológica Agropecuaria, del nivel Medio Superior y superior, está desarticulada de los principales tipos de productores, territorios y regiones del país.
9) Nuestro Proceso de investigación se encuentra disperso, sin rectoría, sin recursos y sin generación de conocimientos tecnológicos y científicos acordes a las diferentes problemáticas y fortalezas del país.
10) La Organización socioeconómica y no gubernamental de la población rural, se encuentra débil y sin apoyos de Gobierno, y hay ausencia de sistema financiero rural completo y orientado a pequeños productores.
11) Tenemos un Marco Jurídico Constitucional avanzado en derechos y obligaciones para el Estado y la Sociedad, pero leyes secundarias segmentadas y desarticuladas.
12) La Estructura Gubernamental está sectorizada y desarticulada, lo cual genera Políticas, Programas y Presupuestos dispersos y sin evaluación de resultados e impactos.


Los PRINCIPIOS BÁSICOS para enfrentarlos son:


a) Revalorar el sector rural, como actividad estratégica y de Seguridad Nacional, como lo señala la Constitución Mexicana, para el desarrollo socioeconómico y sustentable de México.
b) Entender al sector rural como una Nueva Ruralidad Multifuncional; es decir, con interrelación en los aspectos productivos, alimentarios, económicos, sociales, culturales, políticos y ambientales;
c) Visualizar al sector rural en su compleja diversidad regional, de tipologías de productores, lógicas de producción y sistemas-producto.
d) Generar una nueva institucionalidad gubernamental, que supere las antiguas estructuras sectoriales y las visiones y acciones parciales y de corto plazo de gobierno, para convertirse en acciones integrales y de largo plazo y que considere al proceso de federalización como uno de sus ejes estratégicos.
e) Asegurar la participación y corresponsabilidad plena de la sociedad rural; lo cual significa la presencia de los diferentes agentes del desarrollo rural, en la toma de decisiones desde el proceso de diagnóstico, planeación, programación y ejercicio presupuestal, hasta su ejecución, evaluación y retroalimentación, en toda la actividad rural.
f) Avanzar en la Apertura de mercados internacionales diferenciada y sin desprotección de los sistemas- producto básicos, estratégicos y sensibles en México.
g) Arribar a un Marco legal rural integral, actualizado y coherente.


OBJETIVOS que se persiguen son:


I. Seguridad y soberanía alimentarias de productos frescos y procesados, para el consumo nacional e internacional.
II. Reducción de la pobreza, migración, desigualdad y erradicación del hambre y la pobreza extrema en zonas rurales.
III. Producción, transformación y abastecimiento de los diversos mercados internos.
IV. Diversificación de mercados internacionales y obtención de una balanza agroalimentaria, forestal y pesquera superavitaria, considerando la importación de insumos (fertilizantes, semillas, combustibles) y la maquinaria y equipo.
V. Incremento del nivel de bienestar rural (educación, salud, vivienda, arraigo de jóvenes, mujeres y grupos vulnerables).
VI. Detención y reversión del deterioro de nuestros recursos naturales (agua, suelo, flora, fauna y recursos genéticos).
VII. Adaptación y mitigación del Cambio Climático.
VIII. Coadyuvancia en la Seguridad Nacional.


Las ESTRATEGIAS Y ACCIONES propuestas son:


Están basadas en nueve líneas principales y doce transversales, que en nuestro análisis cubren las medidas más relevantes que deberá considerar la próxima administración federal y las siguientes, las cuales en su momento deberán traducirlas en programas y proyectos concretos, con objetivos, metas y presupuestos.


i. Seguridad y Soberanía Alimentarias. Consiste en iniciar acciones de corto, mediano y largo plazos, con miras de alcanzar la meta planteada por la FAO, de producir en México, al menos, el 75% de lo que la nación consume, principalmente de maíz, frijol, arroz, trigo, sorgo, oleaginosas, cárnicos y lácteos, de los cuales se importa año con año más del 50% de lo que requerimos.

Para aterrizar esta estrategia y vincularla con el resto de las estrategias a desarrollar, se realizarán en tres fases en paralelo: un diagnóstico integral territorial participativo, un programa integral de desarrollo rural territorial y proyectos de inversión territoriales.

ii. Reducir y Erradicar la pobreza extrema y el hambre y disminuir la migración. Se propone una estrategia conjunta de las instituciones públicas y la sociedad rural, para atacar de manera integrada, estos grandes flagelos, que se presentan en un continuum negativo, a través de generar empleos, no con programas asistencialistas, sino apoyando con recursos públicos presupuestarios la organización y capacitación de las familias rurales en actividades productivas y económicas rentables y sustentables, de arraigo.

La presencia de profesionales de las áreas agronómicas, sociales, económicas y ecológicas, será sustantiva, para alcanzar los objetivos.

iii. Producción, Acopio, Procesamiento y Abasto del Mercado Interno rural, semiurbano y urbano. Del precio que paga el consumidor final de sus alimentos, el productor recibe apenas un 20% en promedio del valor total. Esto implica quiere decir, que la distribución y utilidades se quedan principalmente en los diferentes eslabones de la cadena de industrialización y comercialización.

Estos tres tipos de mercado interno, serán considerados para que los productores accedan a ellos, sin desventajas. Se busca un Comercio Justo, en donde la repartición de las utilidades, sea proporcional a los costos y riesgos de los diferentes eslabones, principalmente, el productor. Por ello, se deben fortalecer las cadenas de valor en torno a los sistemas producto, para optimizar la producción, el acopio, minimizar las pérdidas y garantizar con calidad, precio y oportunidad al mercado interno. En especial, se reforzará la interrelación de los productores con los agroindustriales, para que unidos, acuerden con las Centrales de abasto y las Tiendas Departamentales. El papel del Gobierno será propiciar estos acuerdos y participar en las fases de Acopio e industrialización.

iv. Diversificación de mercados internacionales y obtención de balanza agroalimentaria, forestal y pesquera superavitaria, considerando la importación de insumos (fertilizantes, semillas, combustibles) y la maquinaria y equipo. Ante la vulnerabilidad generada por vender nuestros productos a un solo destino -los Estados Unidos de América-, es indispensable actualizar nuestros Acuerdos y Tratados Internacionales, como el TLCAN, el TPP o el TLCUEM, para diversificar los destinos, sin tener que supeditar los productos del campo a los productos industriales y de servicios. Los Productores del sector privado y del campesino, deben ser considerados en los cuartos adjuntos, para plantear su posición y la SAGARPA, debe de tener un papel protagónico en estas negociaciones, a favor del productor nacional.

Proponemos que en estos Tratados, se consideren a detalle los montos y volúmenes comercializados de semillas, semen, fertilizantes, combustibles, así como equipos y maquinaria agropecuaria, forestal, pesquera y acuícola. De esta manera, podremos asegurar si somos un país con Balanza Agropecuaria Superavitaria o no.

v. Incremento del nivel de bienestar rural (Educación, Salud, Vivienda, Arraigo de Jóvenes, Mujeres y Grupos Vulnerables). Este es, posiblemente, el objetivo último a cumplir para las familias rurales. La vida digna se alcanza cuando las familias rurales tengan satisfechas su alimentación, educación, salud, vivienda y servicios básicos.

En la Educación, deben concurrir acciones para que la cobertura del nivel medio superior, alcance el 100% y sin abandono, sustentado fundamentalmente, en una educación tecnológica, que le permita al joven egresado tener las competencias profesionales para poder arraigarse.

En la Salud, tanto en su acceso como en su ejercicio, el Gobierno debe incrementar su presencia preventiva y estar equipado para enfrentar emergencias y padecimientos graves. La alimentación nutritiva, suficiente e inocua, debe ser considerada como uno de los factores básicos para prevenir enfermedades
vi. En Vivienda, hay que considerar las características geográficas y las necesidades y cultura de las poblaciones en que habita la mayoría del sector rural, que son extremas y diseñar casas habitacionales funcionales, baratas, utilizando materiales locales y resistentes o adaptadas a inundaciones, sismos y huracanes.

vi. Rehabilitación Productiva de Recursos Naturales (Suelo, Agua, Flora y Fauna). Ante la creciente necesidad de alimentos y servicios de la naturaleza, se debe apoyar la reincorporación de terrenos infértiles, erosionados y ensalitrados a la producción, a través de tecnologías apropiadas y ya conocidas. Además, restituir el equilibrio ecológico y la producción forestal, el turismo rural, la vida silvestre y la recarga de acuíferos, todo ello, considerando las Cuencas Hidrográficas para su implementación.

El agua sigue siendo el pilar fundamental del desarrollo del campo; la seguridad de su disponibilidad en calidad y suficiencia son fundamentales para el desarrollo sustentable de la población rural y la producción agrícola, por lo que deberá manejarse adecuadamente para reducir pérdidas en la conducción y en el uso directo en la parcela, para lo cual es necesario rescatar a los Distritos y Unidades de Riego. Además, hay que salvaguardarla de su pérdida y de contaminación y rescatarla de usos abusivos como en la minería y en el fracking, altamente contaminantes.

El mundo se prepara para incrementar su reserva territorial para la producción de su abasto. México debe y puede al menos incrementar su frontera agrícola en 7 millones de hectáreas, a partir de la recuperación de superficies abandonadas.

Por otra parte debemos recuperar la producción y productividad forestal de México; existen al menos 10 millones de hectáreas en las que será posible esta reactivación a través de programas modernos y eficientes de manejo, que garanticen la sustentabilidad del ecosistema, aporten productos maderables y no maderables en los que hemos perdido competitividad y generen ingresos a las comunidades rurales que los poseen y que hoy se sumen en la pobreza.

vii. Adaptación y mitigación del cambio climático. El sector rural genera el 13% del total de Gases de Efecto Invernadero (GEI) pero también, contribuye positivamente en los grandes “Resumideros de Carbono”, que son las áreas arbóreas y además, con el carbono retenido en nuestros suelos. Tanto SAGARPA, como SEMARNAT, han implementado programas para conjuntar esfuerzos y realizar las dos acciones aprobadas a nivel internacional: la Mitigación y la Adaptación. Se propone que haya un solo mando operativo en SAGARPA y el marco normativo recaiga en SEMARNAT.

viii. Alineación de las leyes rurales secundarias a la Constitución y entre sí. Se propone la revisión del marco legal para la eficiente reactivación del agro nacional, que que cumpla con los mandatos de nuestra Constitución Política de alcanzar un Desarrollo Rural Integral y asegurar los Derechos y Obligaciones de la Sociedad Rural.
El diseño de las leyes deben dar certidumbre a programas de desarrollo a mediano y largo plazos; que haya mandatos de trabajo en común entre Secretarías de Estado y que el Presupuesto sea integral y plurianual.

ix. Nuevo Marco Institucional a partir de las Secretarías Ligadas Al Desarrollo Rural. Paralelo a la revisión del marco legal, deberá analizarse a detalle el marco institucional para adecuar las Estructuras Organizacionales de Gobierno Federal, de tal manera que le permitan realizar una acción conjunta y dirigida a un mismo fin.

x. Coadyuvar en la Seguridad Nacional. La falta de expectativas de ingreso y vida digna en el sector rural, obliga a los integrantes de una familia, sobre todo a los jóvenes, a migrar hacia el extranjero, las ciudades o a las zonas turísticas nacionales. En caso que haya empleos, pueden asentarse en esos lugares, pero, como está ocurriendo desde hace tres décadas, si no encuentran esas condiciones, son fácilmente atrapados en las redes de los Grupos Delincuenciales o del Narcotráfico, lo que incrementa la inseguridad.

La estrategia fundamental que se plantea, es una acción educativa y de apoyo económico, para los jóvenes y las mujeres, para que puedan arraigarse y ser parte del Relevo Generacional. Hay que trabajar muy fuerte con las familias para que desde la infancia, se le inculquen los valores de la familia, de la comunidad, de México, lo cual debe complementarse con sus estudios básicos hasta su mayoría de edad a alcanzar durante su bachillerato. Pero posteriormente, apoyarlo para que continúe sus estudios o se le apoye para su arraigo en su localidad o comunidad cercana, para tener su propio negocio y trabajar para alcanzar una vida digna.


ESTRATEGIAS TRANSVERSALES


Se plantea como necesarias, la inclusión de doce estrategias transversales, que inciden y deben de integrarse a las estrategias y acciones directas, como son:

1. Enfoque y Acción Territorial. Se propone como Territorios, al Núcleo Agrario para el sector social y a la Organización Económica, para el sector privado, como Unidades de Medida y de Acción, de las cuales partir para realizar Diagnósticos Integrales Participativos; generar Programas Integrales de Desarrollo Rural y Proyectos de Inversión Territoriales. La política pública debe aplicarse en forma diferenciada para cada tipo de productor o agente económico, territorio, cuenca hidrológica y región.

2. Organización Socioeconómica de Productores. Detectar y fortalecer las organizaciones de productores existentes, para que a través de ellas, se realicen y canalicen los apoyos de Gobierno.

Realizar seguimiento puntual a su capacitación y al ejercicio de los recursos públicos e ir configurando figuras socioeconómicas cada vez más amplias, pero sólidas y confiables para sus integrantes. La acción de gobierno de atención a la demanda individualizada en el sector rural, debe de ir disminuyendo. En particular, considerar a los Núcleos Agrarios como sujetos de atención prioritaria.

3. Participación Activa de Mujeres y Jóvenes. La mujer campesina es sinónimo de fortaleza, trabajo en equipo y compromiso. Por lo que debe ser considerada en toda la diversidad de apoyos públicos. Debe reforzarse su capacitación en actividades productivas, artesanales, comercio y servicios, en el manejo del ahorro rural y de programas financieros. Los Jóvenes, deben tener las oportunidades necesarias para no truncar su formación obligatoria, hasta el Bachillerato, de preferencia de carreras tecnológicas agropecuarias o en su caso, cursar las carreras de ingeniería agronómica, veterinaria, sociología, economía rural o biólogo, para que, con apoyo de Gobierno, puedan arraigarse y ser parte del Relevo Generacional.

4. Asociaciones Público-Privadas y Sociales. Ni el Gobierno, ni los Empresarios, ni los Campesinos y Productores, deben ni pueden de manera individual y aislada, enfrentarse al mercado y a los riesgos de la producción; por ello, sólo organizados y de manera integral, pueden vencer las dificultades. El Gobierno, será el impulsor de estas acciones.

5. Capacitación y Certificación a Productores, y sus familias, como condición para el otorgamiento de apoyos públicos. Además de la capacitación tradicional a grupos de productores, debe darse la Certificación de Oficios, técnicas agrícolas, pecuarias, forestales, pesqueras, administración, manejo sustentable de recursos y otros, para que los apoyos públicos se autoricen en aquellos productores ya certificados. Los Colegios y Asociaciones de las diferentes profesiones y especialidades, deben de participar intensamente en esta cruzada.

6. Investigación Integral a partir de los sistemas de producción locales. Reforzar la investigación básica y la tecnológica, a partir de las realidades encontradas en la diversidad de nuestra Agricultura nacional, para reforzar e integrar un Sistema Nacional de Educación, Investigación, Innovación, Capacitación, Transferencia y Adopción para el sector rural del país.

7. Financiamiento y Seguro acorde a los Tipos de Productores nacionales. Reactivar un sistema de financiamiento integral y de administración de riesgos para el sector agroalimentario.

8. Rescate de Especies de Plantas y Animales Útiles al Hombre. Por su importancia en el equilibrio ecológico, su potencial impacto en mitigar los efectos del cambio climático y en la permanente búsqueda de alimentos y de medicina natural.

9. Asistencia Técnica Integral. El ingeniero agrónomo, los médicos veterinarios, sociólogos, economistas, biólogos y demás profesionales afines, deberán dar acompañamiento técnico, económico, social y ambiental, a los diversos Territorios Sociales y Privados, constituidos en Brigadas Interdisciplinarias, tanto públicas como privadas.

10. Educación Agronómica Pertinente y de Calidad y Reconstrucción de la Educación Tecnológica Agropecuaria Pública (Niveles Básico, Medio Superior y Superior). Para alinearla a las necesidades de modernización, productividad y desarrollo de los diversos Territorios en el país.

11. Sanidad Animal, Vegetal e Inocuidad. Se debe consolidar un sistema de sanidad, inocuidad, normalización y calidad de alimentos y productos del campo, en toda su cadena de valor para mejorar nuestra ingesta y consolidar las agroexportaciones.

12. Acuerdos de Descentralización a Gobiernos Estatales, Municipales y a Organizaciones Económicas de Productores. La Federación debe de ser la Normativa y la que mantenga el control de presupuestos y acciones vía Evaluaciones y Ajustes periódicos, tanto de gobiernos locales, como de las organizaciones económicas de productores, pero éstos, deben de consolidarse y aplicar los programas y proyectos pertinentes acordados, en tiempo, forma, calidad y adaptación a cada situación local. Los Programas y Proyectos deben de integrarse de la base a la cúpula y aplicarse con el enfoque, la orientación y la responsabilidad que demanda la diversidad de los productores, territorios y regiones que constituyen nuestro México.

Los egresados de Chapingo sostenemos que los alimentos son un asunto de seguridad nacional y que es urgente establecer un Pacto Social Entre Los Sujetos Del Desarrollo Rural Con El Gobierno, para la creación de un nuevo Sistema Nacional Agroalimentario, con tres grandes decisiones y acciones de Gobierno:

A. Establecer un Esquema de Comercialización Moderno, un Ingreso de Garantía para los Productores de Granos Básicos, Oleaginosas, Frutales, Hortalizas, Pecuarios, Acuícolas y Pesqueros, y Crear una Reserva Nacional Social y Privada de Alimentos.

B. Construir un Sistema Financiero Rural Completo, Ahorro y Crédito Campesino, con mecanismos de apalancamiento a pequeños productores, con tipos de garantía que acepten la acción colectiva y solidaria, y con Tasa de Interés Nominal Cero, en virtud de que los costos de transacción actual superan a ésta.

C. Contratación de 80 mil Ingenieros Agrónomos y otros Profesionistas, para una Asistencia Técnica Interdisciplinaria e Interinstitucional para el sector Campesino y en Transición, cuya principal labor sea aterrizar la Estrategia de Seguridad y Soberanía Alimentarias, la Organización Productiva, Transferencia de Tecnología y la integración del Programa Especial Concurrente desde el ámbito local.

Los integrantes de la ANECh, estamos en movimiento, damos pasos al frente y llevaremos la voz del productor, de sus familias y de su comunidad, hacia las esferas de toma de decisiones, para implementar acciones que respondan a sus aspiraciones.

Los Ingenieros Agrónomos Egresados de Chapingo, sabemos qué terrenos pisamos y estamos listos para dirigir y aplicar este cambio estructural e integral, para llevar al sector rural al lugar estratégico que se merece, en las prioridades del desarrollo del país.
Se invita a los Chapingueros y a los profesionistas, alumnos, docentes, investigadores, productores, campesinos, indígenas, empresarios y a todo aquel que tenga interrelación con el sector rural, a sumarse a este Manifiesto y a darle seguimiento para que se aplique en el próximo y en los siguientes sexenios, se traduzca en el bienestar del sector rural y en un país fuerte y seguro de que su sector primario, será factor de estabilidad, crecimiento y desarrollo para todos.




“FUERZA GREMIAL Y COMPROMISO SOCIAL”
Congreso General de la Asociación Nacional de Egresados de Chapingo
Ciudad de México, 28 de abril de 2018.